25 octobre 2007

Me enamora

   Último día. Un año entero recién cumplido. Ayer fue como si no quisiera que el sol se pusiera. Mi vuelo sale esta tarde desde el aeropuerto Ezeiza de Buenos Aires. Rumbo a Francia. Necesito también despedirme de este blog que me acompañó a lo largo del viaje. Quería hacerlo de una forma particular: quería que la gente que conocí en América Latina pudiese leer el último texto. La semana pasada me decía cada día: “ojalá lo pueda lograr”. Pues no sólo quise escribir en castellano sino también entregarles a todos ustedes un poco de la variedad de los modismos que ofrece cada país, o sea inventar una pequeña historia en la cual se juntan unos muchachos de algunas partes del continente y compartiendo la vida cotidiana se dan cuenta, a veces con mucha risa, del cambio de sentido de una misma palabra y charlando van descubriendo otras expresiones desconocidas aunque todos hablen el mismo idioma que a pesar de los siglos pasados se conservó bastante. Pude haber desarrollado este cuento en cualquier parte de América Latina pero como ahora mismo estoy en Buenos aires elegí esta ciudad. Luego debí escoger unos países entre los que lo más conocía : Argentina, Chile, Colombia, México fueron los elegidos. Hay que saber que este relato lo inventé yo, sin embargo son historias que pueden suceder a menudo en los países donde la gente viene a estudiar, trabajar o pasear. Por lo tanto alrededor de una misma mesa se puede ver una mezcla increíble de origines, de países distintos y a la vez sentir algo que forma una misma cultura que comparten seres que pisan la misma tierra expresándose con el mismo idioma. Último detalle: los acentos. No me atreveré a describir los distintos acentos; gracias a los medios como la TV o por algunos y según el país de origen con el viaje, mucha gente ya ha escuchado las diferencias gigantescas que pueden existir. Sólo diré eso: me hizo sonreír al darme cuenta de que los colombianos creen que el acento suyos es lo más neutral mientras a mí me pareció todo el contrario, que es sino lo más cantadito, lo mas melodioso y resulta sencillamente lindísimo. ¿Pues puede existir algo neutral sobre este tema, a parte de la voz en el ciné que dice: “próximo estreno…”?

   Para que todo quede claro el cuento se ubica en un caserón de dos pisos en la capital de Argentina donde ya viven tres argentinos, Facundo, Gloria y Nahuel, dos colombianos, Alexander y Luz Marina, dos chilenos Felipe y Cristián. Todos estudian en la universidad. Lo que estudian no importa pero podemos imaginar carreras distintas. Al empezar el relato estan esperando a que lleguen dos mexicanos Maria Guadalupe y Ixcualzi, quienes también vinieron a estudiar a Buenos Aires.

                                                                                       ***

   Facundo estaba sentado en la butaca del comedor, solo, leyendo una revista cuando entró Nahuel por la puerta de la cocina, éste parecía estar buscando algo. “¿Che Facu, no viste el destapador?” O sea Facundo no escuchó o no quiso contestar, ni siquiera levantó la cara de la revista. “¿che boludo, me escuchas?” Al mismo tiempo se abrió la puerta principal y entraron Felipe y Cristián. “¡Ay que bueno los chilenos! dijo Nahuel, tal vez ustedes dos me puedan ayudar, es que no encuentro el destapador, ¿saben donde está?”

-         Yo, contestó Felipe, lo coloqué sobre la mesa de la cocina esta mañana. Fíjate que estaba afuera ante la puerta, no sé como llegó ahí.

-         ¡Sobre la mesa de la cocina no está boludo! ¡No está! gritó Nahuel.

-         Oye huevón te dije donde yo había puesto la hueva. Mas de eso no sé.

-         ¿llegaron los mexicanos? preguntó Cristián, interrumpiéndolos.

-         No todavía. Son las cinco menos diez, llegarán dentro de poco, dijó Nahuel.

-         ¿Son las diez para las cinco? ¡Y se levantó por fin el Facundo! ¿Cómo estaí huevón? le preguntó Felipe al argentino.

Levantando la cara por primera vez, Facundo contestó: “Si, todo bien. ¿Vos, como andas?”, y viendo a Cristián, agregó: “¿y vos, como te va hoy?” Los dos chilenos contestaron al mismo tiempo y Felipe dijo: “Anoche, el carrete, jejeje, duro, ¿cierto?”

-         ¿el carr…? empezó a decir Facundo, uy si, la joda de anoche…sí, dura. Tengo una resaca terrible, ¡me quiero morir che! Vos también tomaste bastante, ¿no?

-         ¡Si po! Pero supe detenerme jejeje….contestó Felipe, y echando un vistazo al comedor, tenemos que arreglar todo eso antes de que lleguen los mexicanos.

-         Tenés razón gordo es un despelote, afirmó Nahuel, ¿donde están los colombianos?

-         No sé nada de los colombianos pero nos topamos con la Gloria y nos dijo que iba a comprar unas facturas y que regresaría al tiro, contestó Cristián.

-         ¿Ella les comentó que regresaría al tiro? preguntó con ironía Nahuel. ¿Al tiro, dijo? ¡Esa argentina se vuelve cada día mas chilena!”

Todos estallaron en risa.

-         ¡Al toque che! Acá se dice al toque, ¿cachaí?

Y los cuatro siguieron muertos de la risa cuando una voz los interrumpió: “¡Y este argentino se hace cada vez más chileno!” Fue como si los muchachos no pudieran dejar de reír, la voz pertenecía a Luz Marina parada ante la puerta que lleva a la escalera arriba de la cual está el piso con las habitaciones de cada uno. Sólo quedaba una libre que esperaba la pareja mexicana. Tras Luz Marina apareció el otro colombiano Alexander. “¿Que pasó?” preguntó. “Nada. Sólo Nahuel que habla como todo un chileno, jajaja.” contestó ella. “¡Chévere!” comentó el paísa. Así se le dice a la gente que viene del centro de Colombia, por ejemplo de una ciudad como Medellín. Cuando alguien tocó el timbre la atención de todos se enfocó hacia la puerta de la entrada principal. Fue Cristián quien abrió. Los mexicanos acababan de llegar. “Hola, buenas tardes me llamo Ixcualzi y ella es María Guadalupe” empezó el muchacho. Recordarían por mucho tiempo este día cuando Cristián les había luego acogido así: “Hola güey ¿como estaí? ¿Que onda cabrón?” Y de repente la risa contagió a los recién llegados. De inmediato el ambiente se puso muy relajado o como dijo Alexander en cuanto paro de reír: “chévere.” Nahuel fue el último en presentarse a los mexicanos. Ixcualzi le hizo una pregunta.

-         ¿Cual es el origen de tu nombre? preguntó Ixcualzi.

-         Mapuche, ¿y el tuyo? Contestó Nahuel.

-         Azteca, dijo el mexicano.

-         ¡Mira vos! exclamó el argentino.

-         Si, está bien chido güey. Lo eligieron mis jefes, precisó Ixcualzi.

-         Tus…? preguntó Luz Marina.

-         Mis jefes, como mis padres, explicó el mexicano.

-         Mira vos, dijo Nahuel, aquí, se les dice viejos.

-         En Colombia, se le puede decir Señora a la madre, como para contestarle sobre todo, intervino Alexander.

-         Bueno, ya que estamos hablando de la familia con lo de los papás, interrumpió Felipe, me parece ser el momento ideal para echar un brindis a nuestra nueva familia. Falta sólo una argentina quien está por regresar…¿como dicen ustedes ahora mismo en México?

-         Ahorita, contestó efusivamente María Guadalupe.

-         Bueno, Gloria, la tercera argentina de esta casa entonces regresa ahorita, pero creo que ya se puede armar un pito para celebrar su llegada.

-         ¿Que? se asombró Ixcualzi que comenzó a reírse.

-         ¡Flaco, no te rías! Así le dicen ellos al faso, ¡Loco, lo que llaman pito en Chile es un porro!

-         Churro en México, precisó Ixcualzi, pero pito para un mexicano significa…

-         Para los colombianos y los argentinos también, lo cortó la colombiana, tiene un sentido diferente y apuesto a que sea el mismo que el mexicano…

-         Oye huevón, le dijo Cristián a su compadre chileno, ¿no crees que es un poco temprano pa’ fumar mariguana?   

-         Son casi las cinco huevón, contestó Felipe, es como tomar once.

-         ¿Que es esa nueva locura chilena? ¿Once? y dirigiéndose a Facundo, ¿vos sabes?

-         Ni ahí che. Que se yo, una boludez de los chilenos…

-         No, huevón, empezó Cristián, en realidad se trata de tomar algo dulce con un té o un cafecito alrededor de las cinco, el “tee time” en Chile. Solía ser originalmente una pausa en el día de los trabajadores que aprovechaban pa’ poner unas gotitas de aguardiente en la bebida. Como hay once letras en la palabra aguardiente, ¿cachaí? pa’ nombrarlo a este momento se le puso el número de letras: ¡Once! ¿cachaí?   

-         Jajaja, si cacho, dijo Facundo, una verdadera boludez de los chilenos.

-         ¿Y que tal huevón de esa hueva del mate que se tragan todos los días como droga?

Facundo y Nahuel estaban explicando a los mexicanos lo del mate cuando llegó Gloria con una bolsa llena de facturas como le dicen los argentinos a unos pasteles muy típicos y unos muy parecidos a los “croissants” franceses, una palabra que asombra siempre a los demás de América latina ya que este termino se refiere más a un comprobante de ventas. Después de presentarse y de enterarse del tema de la conversación, ella dijo: “Bueno, entonces está perfecto. Nuestros nuevos amigos van a descubrir a la vez el once chileno y su pintoresco pito además del mate argentino con sus deliciosas facturas. Encima empieza a las seis el partido de fútbol Argentina vs México jejeje. Escuché que habían puesto un montón de canas esta vez…

-         ¿Cana, como policía? preguntó Alexander

-         Sí, acá en lunfardo se le dice canas a los policías, explicó Facundo

-         Ya veo, en Colombia, dijo Alexander, se le dice tombos o tomba a la policía. También se puede decir la parca que significa la muerte, como por ejemplo “¡me viene la parca!” hablando de la policía.

-         En México, agregó Maria Guadalupe, se le puede decir la chota o la polaca.

-         ¿Te trajiste toda tu casa o que? preguntó Felipe cambiando de tema y señalando el enorme equipaje al lado de María Guadalupe.

-         Ay si, jejeje, contestó ella, parece que si, ¿verdad? y tengo muy pocas ganas de subirlo hasta arriba…

-         ¿Que es esta hueva? La cortó de repente Felipe quien miraba las manos de la mexicana.

María Guadalupe se puso roja y como avergonzada dijo:

-         No, pero igual después de descansar un rato lo subiré yo. No te pido que me ayudes.

Le tocó ahora al chileno enrojecerse pues al parecer y sin entenderlo la había ofendido. Para que ella entendiera lo que quiso decir, le preguntó nuevamente:

-         Sólo quería saber lo que tenías en tu mano. Esta hueva le decimos nosotros a cualquier cosa, sabes.

-         ¡Ay perdón! Jajaja, la hueva…órale. En México lo que los chilenos llaman hueva sería chingadera. Por otro lado, para nosotros cuando uno dice por ejemplo me da hueva hacer algo es como decir soy floja o perezosa. ¡En realidad proviene de la gueva del pescado y después la transformamos al referirnos a los testículos o huevos del hombre que se la pasa sentado en un sillón mirando el fútbol sin hacer nada por flojera! Así que malentendí cuando me dijiste “hueva”, pensé que se refería al equipaje pesado que no quería subir jajaja. ¡Que chistoso!

-         Dale es como la fiaca, intervino Gloria, por ejemplo se puede decir que hoy Facundo tuvo fiaca para levantarse.

-         Esto, concluyó la mexicana mostrando claramente lo que sostenía en su mano, me parece que es un destapador, lo recogí afuera. Estaba en el suelo al lado de la puerta.

-         Oye Nahuel creo que la chica encontró el objeto de tu deseo. Jajaaj.

-         ¿Te pertenece esto?, preguntó Ixcualzi a Nahuel. ¡No mames güey!

-         “No-mames-wey” esa expresión, notó Alexander, ¿no me digas que viene de mamar?

-         ¡Uy sí! Jajaja, es como decir “¡no manches!” ¿No, no ves tampoco? Es como decir ¡No me digas! o ¡No puede ser!

-         Che Ixcualzi, ¿piensas que México va a ganar el partido? preguntó Facundo.

-         ¡Claro güey! contestó el mexicano.

-         ¡No mames che! ironizó el argentino.

Todos sonrieron de este toque de humor aunque cada uno sintió la tensión recién nacida entre los dos.

-         Bueno chicos, el partido va a empezar y tenemos que organizarnos, dijo Gloria, hay que limpiar el comedor, y dirigiendose a los mexicanos agregó, disculpen es un verdadero kilombo…

-         ¿Kilombo? se extrañó Maria Guadalupe.

-         Sí, un despelote, un lío, mira el suelo, es que hicimos una joda anoche - una fiesta si preferís - corrigió Gloria ante la cara sorprendida de la mexicana por la palabra joda.

-         Órale, entiendo: un kilombo es como un desmadre, dijo Ixcualzi.

-         No sé lo de la madre pero suena bien como despelote, concluyó la argentina y luego dirigiéndose a Ixcualzi dijo, che, pásame la remera colgada en la silla por fa, y mirando su reloj agregó, tenemos que apurarnos. ¡Hay que ponerse las pilas chicos!

-         Oye disculpa Gloria, ¿es esa playera que quieres que te pase? Preguntó el mexicano.

-         Sí, playera, remera, lo que sea, ¡y tampoco quiero saber como se dice en otras partes de este mundo!, seguiremos charlando diferencias de vocabulario al rato querido.

Media hora después, el comedor arreglado estaba todo listo para ver el partido, fumar once, y cebar el mate mientras comerían facturas.

-         Queda un poco de pan en la cocina, dijo Felipe, con el manjar que compré anteayer, podemos hacer unas tostadas ricas, ¿que les parece?

-         ¿Que compraste antier? preguntó Maria Guadalupe

-         Manjar. Dulce de le che si prefieres. ¿Cómo se le dice al dulce de leche ustedes? En chile es manjar, y si me acuerdo bien en Colombia es arequipe, ¿cierto Alex?

-         Sí amigo, correcto.

-         En México se le llama dulce de leche también o cajeta, explicó la mexicana.

-         ¿En serio? se reyó Gloria, ¿sabes lo que significa “cajeta” acá en Argentina de forma vulgar? ¡La vagina! Jajaja.

-         Cállense, interrumpió Facundo, el partido está por empezar. Les vamos a romper el orto a esos mexicanos jejeje.

-         Che, ¡estás a full! le dijo Nahuel

-         ¡Es que somos los reyes de fútbol che! lo siento por su equipo dijo al mexicano jejeje.

-         ¡No es una leyenda! Los argentinos se la creen de verdad, dijo Ixcualzi.

-         ¡Ixcualzi, no seas menso! dijo Maria Guadalupe.

-          No, no lo soy, replicó el mexicano, sólo creo que somos nosotros que les vamos a patear el trasero a esos dioses del fútbol.

-         ¡Ni en pedo! Jugamos la pelota bárbaro che, y desafortunadamente los mexicanos van a averiguarlo, van a probar lo que significa dominar un partido.

-         Amigo, le cortó Alexander, cuidado porque si de casualidad pierdes, no podrás decir que no le diste papaya para burlarse de ti.   

Maria Guadalupe estalló en risas, tanto y tanto que hasta se puso a llorar. El colombiano se quedó callado preguntándose lo que le había causado esa risa a la mexicana.

-         Es que, empezó a explicar María Guadalupe, para nosotros papaya, a parte de ser la fruta que todos conocen, se usa también para referirse a la vagina así que decirle a Facundo que le está dando papaya a un mexicano es muy gracioso.

Y los demás se cagaron de la risa al entender lo chistoso que podía resultar la expresión colombiana para un mexicano.

-         Pues en Colombia dar papaya, explicó Alexander, es como dar la oportunidad a los amantes de lo ajeno al caminar en una calle supuestamente peligrosa con una cámara fotográfica expuesta.

El partido comenzó y cuando México iba ganando 3-0, fue demasiado difícil aguantarlo para el pobre Facundo. Encima el tercer golazo sucedió debido a un error de posición del jugador con la camiseta número ocho.

-         ¡Sáquenlo de la cancha! Empezó a gritar el argentino. ¡Estúpido! Es un desastre. ¡La concha de tu madre! No podemos perder este partido, estamos dominando todas las jugadas y esos hijos de puta se aprovechan de todo…¡no, no, no puede ser! Sáquenlo pero que alguien lo saque, volvió a gritar al ver otro error del mismo jugador, ¡la concha de tu hermana! ¡No lo puedo creer!

-         Tal vez sea una de esas famosas estrategias argentinas, ironizó Ixcualzi.

-         No le des bola che, dijo Nahuel a su compadre furioso.

-         ¡Que pelotudo sos! ¡Andáte al carajo che! dijo Facundo al mexicano.

-         ¡Chinga a tu madre! Insultó éste.   

-         Cálmense por favor intervino la colombiana. Es sólo un partido de fútbol. No te pongas así Facu.

-         ¡Che boluda, se está reyendo del fútbol! El fútbol argentino che que dio luz a Maradona, ¿entendés? Me da bronca ver este equipo de pelotudos…no puede ser. Es una pesadilla

-         Sabes, dijo Luz Marina, hay un dicho en Colombia: “A papaya puesta, papaya partida” ¿Entiendes? Fuiste fantoche y ya. Pero te habíamos prevenido no ser tan arrogante… Así que ahora no te quejes.

-         Ella tiene razón huevón, dijo Cristián, además Facundo no puedes negar que fue un partido fome.

Cada uno miró hacia el chileno esperando sin lugar a dudas una explicación. Dándose cuenta del modismo chileno que usó, Cristián explicó que “fome” era como “aburrido” pero con un sentido aún más fuerte.

-         Podríamos tomarnos una birra, para que se reconcilien nuestros países, ¿que les parece? propuso Nahuel.

-         Sí, bacano, dijo Alexander, vamos.

-         Ándale, tengo un chingo de sed, agregó Ixcualzi, nada mejor que una chela bien muerta. Sería poca madre. ¿Conocen un lugar chido?

-         Sí, dijo la colombiana, vamos a Hard Salsa Café, pero no se si vas a conseguir esa ¿“chela muerta”?

-         Ay sí verdad es sólo pa’ decir una cerveza bien fría, helada.

-         Ah en Colombia decimos una pola, dijo Luz Marina. Bueno, vamos a este lugar; justamente hoy se escucha el último album de Juanes que estrenó el 23. Se llama La vida es un ratico. Tal vez ya hayan escuchado el primer sencillo Me enamora. Muy bacana la canción.

-         ¡Ay si!, que linda canción, tiene un ritmo esta música que me encanta, dijo Gloria, pero el Hard Salsa Café es un lugar un poco cheto.

-         Ay no, intervino Felipe, por fa es que estoy en la pitilla y…

-         Otra vez lo del pito, jajaja, pero pienso entender que significa esta “pitilla”, no tienes lana, ¿verdad? dijo Ixcualzi.

-         Bueno no sé si “lana” quiere decir “plata” entonces sí eso significa.

-         Claro, y plata para ti es dinero, así que no te preocupes güey, es mi ronda, ¡y ya! Luego, dirigiéndose a la argentina agregó, debo entender que “cheto” significa caro…

-         No exactamente, contestó ella, implica a menudo caro pero el sentido es más: gente que se la cree, y a veces esa gente no tiene plata pero necesita mantener las apariencias como si lo que importara fuese solamente la imagen.

-         Órale, dijo Maria Guadalupe, nosotros en México a esa gente le decimos “fresa” y el contrario sería “naco”.

-         Jejeje, en Colombia, dijo Alexander, a la gente fresa se le dice “gomela” y “naco” sería “guiso” o “ñero”,jejeje.

-         En chile, por “gomela” decimos “cuico”, siguió Cristián.

-         ¡Que gracioso! dijo Maria Guadalupe, en México se le puede decir cuico a la policía. 

-         Bueno cuico, fresa, gomela, cheto o lo que sea, intervino Ixcualzi, nos vale madre, y corrigiéndose de sí mismo para que todos entendiesen la expresión “nos vale madre” dijo, como “no nos importa”. Vamos y punto. Igual como todo es caro allá, de seguro, no terminaremos crudos.

-         Jejeje, eso creo que lo entiendo perfecto che, dijo Facundo. Pero nunca se sabe. Ojalá no terminemos en pedo, como anoche.

-         Jajaja, es casi lo mismo en México, cuando uno se emborracha, decimos que está pedo, explicó el mexicano. La expresión está padrísima güey.

-         Oye huevón ¿todo tiene que ver con los padres allá en México, o que? dijo Felipe.

Y todos se pusieron a reír de nuevo. Lo del partido pareció no haber sucedido jamás.

-         Entonces, concluyó Alexander, ¿están todos de acuerdo pa’ escuchar Juanes esta noche mientras nos echamos una buena Quilmes?

Todos asintieron.

-         Chévere.

Posté par LucAmeSud à 05:57 - Commentaires [3] - Permalien [#]


Commentaires sur Me enamora

    Un encanto....

    Luc, apenas llegué de Ezeiza, me conecté y me puse a leer tu relato.- Sinceramente me gustó muchísimo, sobre todo me gustó que usarás el nombre Nahuel (que así se llama mi sobrino) y recordé cuando fui yo la que te aclaré que era de origen mapuche.-
    Espero que llegues bien a París, ambos sabemos de la odisea que tuvimos que pasar en el aeropuerto, jajaja... Pero todo salió requete bien!!!!
    Y para finalizar, te felicito, "Me enamora" representa de maravilla a todos los que habitamos este hermoso continente llamado "América"...
    ...Gracias por el tributo y fue , es y será un honor haberte conocido.-
    ADIOS ES DEMASIADO... HASTA LUEGO ES MEJOR

    Posté par Verónica, 26 octobre 2007 à 00:00 | | Répondre
  • Muy CHEVERE!!!

    Luc hola, soy la amiga de Laure, te acuerdas q nos encontramos el dia q llegamos de iguazu y te fuimos a buscar? bueno espero que si!
    Te felicito por 2 cosas:
    1. la escritura en español esta super bien, debes sentrite orgulloso de lo mucho q has aprendido!!! en serio q bacano!
    2. el relato esta espectacular! es increible como por unos instantes nos remontas a tantos lugares y nos haces sentir parte de la conversacion, esta super...

    me alegra hayas usado temrinos que te dijimos ese da en la la placita tomando cafe!!! que bueno eso de dar papaya!!! jajajaja! que bueno tomarse las polas!!! jajaja!

    mucha suerte!!! y de nuevo Felicitaciones!!!

    Posté par Nathalia, 11 novembre 2007 à 03:56 | | Répondre
  • Variedades

    Hola Lu

    Te acordarás de mi, soy la mamá de Carlos, donde te acogimos en Bogota-Colombia. Me gusto mucho lo de el acento neutro. Es importante conocer las consideraciones de ustedes sobre nosotros. Me alegro que escribas para nosotros, yo leo mucho lo que escribes ya sea en frances o en español.

    Espero noticias tuyas, cuentame que haces por ahora.

    Bogotá, Colombia, 16 de enero de 2007

    Jeannethe

    Posté par Jeannethe Rojas, 16 janvier 2008 à 22:26 | | Répondre
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